jueves, julio 05, 2007

“Pies para qué los quiero si tengo alas pa´ volar”


Foto: Diego Rivera y Kahlo, en el Hospital ABC de México en 1950, donde ella permaneció 9 meses.
"Frida Kahlo tenía ya cuarenta y seis años, y había pintado por más de veinte, cuando se realizó su primera exposición en su México natal, en 1953. Pero la delicada salud de la pintora parecía condenarla, una vez más: el día de la inauguración, los doctores le prohibieron levantarse de la cama. Kahlo, quien desde niña soportó sobre su cuerpo los más indescriptibles sufrimientos, no dejó que estos la retuvieran: mandó instalar su cama dentro de la galería; llegó anestesiada, en ambulancia, pero participó en el evento.

Semanas más tarde, y debido a los grandes dolores que le producía, hubo de amputársele la pierna derecha hasta la rodilla.

Aunque ella solía decir que había nacido junto al nuevo México, en 1910 –año en que se inicia la revolución, luego de la dictadura de Porfirio Díaz–, Magdalena Carmen Frieda Kahlo Calderón nació el 6 de julio de 1907 en Coyoacán.

Los males físicos que la aquejarían toda la vida se iniciaron cuando tenía apenas seis años y enfermó de poliomielitis, quedando su pierna y pie derechos afectados. “Frida la Coja”, la llamaban.

Pero el accidente reconocido como una marca indeleble tanto en la biografía como en la obra de la artista ocurrió el 17 de setiembre de 1925, cuando tenía dieciocho años y el autobús en el que iba fue embestido por un tren. Sufrió una fractura triple de pelvis; una varilla de fierro la atravesó, destrozándola por dentro, malográndole la columna e impidiéndole ser madre. La pierna derecha, magullada por la polio, quedó gravemente herida; su pie, triturado por los restos del choque.

En los tres meses que pasó internada, Kahlo empezó a pintar con profusión. En lo sucesivo, ni la pintura ni las cicatrices la dejarían.

Es conocido su tormentoso matrimonio con el pintor mexicano Diego Rivera. Se casaron en 1929, cuando ella tenía veintidós y él veinti uno más. Juntos vivieron tres abortos, hartas infidelidades (que incluyeron la relación entre ella y Trotsky), depresiones, salidas y entradas del Partido Comunista, un divorcio en 1939 y una reconciliación un año después, cuando se volvieron a casar. Alguna vez ella dijo: “Sufrí dos graves accidentes en mi vida: uno en el cual un tranvía me arrolló y el segundo fue Diego”.

“Pies para qué los quiero si tengo alas pa´ volar”

Luego de la amputación de su pierna, Frida Kahlo escribió en su diario la frase que titula este parte final; también otras sobre suicidio. Enfermó gravemente de una infección pulmonar. Aún así –y contraviniendo una vez más los consejos médicos– el 2 de julio de 1954 atendió a una protesta contra el derrocamiento por la CIA del presidente guatemalteco, Jacobo Arbenz Guzmán.

Murió once días más tarde, el 13 de julio. Acababa de cumplir cuarenta y siete años. Sus cenizas se encuentran hasta hoy en la “Casa Azul”, lugar donde nació y murió. Y pintó (R. Vaisman)".

Caretas, 05-07-07